Tipos
de Evaluación
Para poder dar un
tratamiento adecuado es necesario conocer algunos aspectos
relacionados con la conducta del fumador, para esto existen diversas entrevistas estructuradas y
semiestructuradas para evaluar al fumador:
Entrevista conductual
Sirve para conocer
los antecedentes, variables de la conducta del fumador en relación con el abuso
o dependencia del tabaco, uno de los
objetivos principales es saber hasta qué
punto está dispuesto a dejar de fumar. (Becoña, E.; Lorenzo, Mª C. 2004)
Es necesario obtener información sobre aspectos esenciales
del trastorno, como son:
·
Abuso
o dependencia (nivel de gravedad)
·
Intoxicación
·
Síndrome
de abstinencia
·
Trastornos
psicopatológicos asociados
·
Estado
psicológico y curso del trastorno
·
Estado físico y medico
·
Estado
social (económico , laboral, pareja)
·
Red
de apoyo social
·
Valoración
global del individuo
·
Pronostico
Entrevista motivacional
Para poder generar un
cambio en la conducta, la motivación juega un papel fundamental, en los últimos
años se ha practicado con mayor frecuencia este tipo de entrevistas, en las
cuales se utilizan varias estrategias motivacionales con el fin de lograr un
cambio significativo en la conducta del
fumador, la finalidad de esta entrevista
tiene el siguiente fin:
1.
Dar
información y aconsejar. Identificar su problema y los riesgos que tiene,
explicarle el porqué de la necesidad del cambio y facilitarle la opción para
hacer el cambio terapéutico.
2.
Quitar
obstáculos. Hay que facilitarle que pueda acudir al tratamiento, que no pueda
poner excusas para no hacerlo. Conseguir una intervención breve y en un periodo
de tiempo corto.
3.
Dar
diversas opciones al paciente para que
pueda elegir. La sensación de que ha elegido por él mismo, sin coacciones y sin
influencias externas, aumentan su motivación personal
4.
Disminuir
los factores que hacen que la conducta de fumar sea deseable. La conducta de
fumar se mantiene por consecuencias positivas. Hay que identificar estas consecuencias
para eliminarlas o disminuirlas, toma de conciencia de sus consecuencias, analizar los pros y contras, costos y
beneficios, etc.
5.
Promover
la empatía. La empatía, la escucha reflexiva, la capacidad de comprenderlo,
favorece que el cliente presente menores niveles de “resistencia” al cambio.
6.
Dar
feedback. Es muy importante que el terapeuta de feebback continuo al paciente,
que devuelva la información que recoge, sobre cómo lo ve, su situación actual,
sus riesgos y sus posibles consecuencias.
7.
Clarificar
objetivos. Los objetivos que se le planteen tienen que ser realistas,
alcanzables y aceptados por el cliente. En caso contrario no los verá viables,
los rechazará directamente o no los cumplirá, con lo que no pondrá ningún
aspecto motivacional de su parte para intentar conseguirlos
8.
Ayuda
activa. A pesar de que siempre es el cliente quien decide o no cambiar, llevar
o no a cabo un tratamiento, es importante el papel del terapeuta. Cuando el
cliente no acude a tratamiento, hacerle una llamada telefónica directamente o
que otra persona del servicio o unidad se interese porque no ha acudido a la
sesión concertada, mandarle una carta, etc., incrementan las probabilidades de
que acuda a tratamiento o vuelva de nuevo al mismo. (Becoña, E.; Lorenzo, Mª C. 2004).
Evaluaciones de la Dependencia de la Nicotina
Cuantificar el grado
de dependencia de la nicotina de un fumador es importante porque aquellos que
tienen una dependencia elevada es más probable que necesiten una terapia más
intensiva. Hay una serie de medidas que se utilizan para valorar el grado de dependencia.
Las que han demostrado tener más utilidad para el tratamiento son los criterios
diagnósticos del DSM-IV-TR y las escalas de Fagerström. ( Becoña, E.; Lorenzo, Mª
C. 2004).
Test de
Fagerström
Fagerström parte de
la premisa de que la nicotina es el reforzador primario de la conducta del
fumador es decir que el papel de la nicotina en la dependencia del
individuo puede ser el factor clave en el uso
compulsivo del tabaco (Fagerström 1978), entonces los componentes conductuales y sensoriales serían considerados reforzadores secundarios.
Este planteamiento
dio origen a la construcción al cuestionario de tolerancia de Fagerström, la OMS reconoce este test como el principal indicador del nivel de adicción a
la nicotina.
Este test consta de 8
items de administración sencilla, la puntuación obtenida oscila entre 0 y 11, un valor igual o mayor a 7 indica un nivel elevado de
dependencia, si e resultado es menor de
tres, la dependencia es ligera.
Fagerström, considero
los siguientes aspectos para la construcción de su cuestionario:
ü La frecuencia
(el número de cigarrillos consumidos por día )
ü El poder de la dosis
(total de nicótica contenida en el
cigarro)
ü La utilización
efectiva de la droga (si hay inhalación de humo)
ü La tasa y el tiempo
en que tarda en fumar con posterioridad al despertarse por la mañana.
ü La importancia del
primer cigarrillo que fuma por la mañana para aliviar el síndrome de
abstinencia.
ü El mayor control de
estímulos internos relativos al control
externo.
Adicionalmente,
existen dos sistemas internacionales de clasificación de la dependencia a la nicotina , el CIE – 10 y el DSM IV en
los que se define que para ser considerada dependiente una persona debe cumplir
al menos cuatro de los síntomas definidos; sin que se planteen indicadores
para la clasificación de fumadores no dependientes.
Otros
tipos de Evaluación
Evaluación de Craving
, se
está convirtiendo en un concepto central para explicar cualquier adicción ,
como la adicción a la nicotina , especialmente como un concepto íntimamente unido al síndrome de abstinencia
a la nicotina , se evalúa como “deseo a consumir “urgencia o gran urgencia ,
ganas de fumar , existen distintas escalas para evaluar el Craving respecto al tabaco , varias tienen
solo un ítem y pocas no más de cinco
ítems.
Otro método de
evaluación es la Escala del Síndrome de Dependencia de la Nicotina (NDSS) la cual se utiliza para
identificar dependencia a la sustancia en personas que buscan ayuda para dejar
de fumar clasificando en dos tipos de fumadores,
los dependientes y los blandos. La evaluación del síndrome de abstinencia de la
nicotina se hace a través de auto informes en los que el fumador indica cómo se
siente una vez que ha dejado de fumar. Suele incluir síntomas fisiológicos,
conductuales y cognitivos.
La escala que más se utiliza es la Minnesota
Smoking Withdrawal Scale (MNWS) de
Hughes y Hatsukami (1986), que consta de 9 síntomas característicos del
síndrome de abstinencia (irritabilidad, frustración o ira; incremento del
apetito; humor depresivo). Su facilidad de uso la ha hecho muy popular, aunque
para hacer un diagnóstico de síndrome de abstinencia de la nicotina, es
necesario utilizar los criterios diagnósticos del DSM-IV-TR. (Becoña, E.;
Lorenzo, Mª C. 2004).
La escala más
reciente para evaluar el síndrome de abstinencia, es la Wisconsin Smoking Withdrawal
Scale, esta escala consta de 37 ítems, estos ítems se agrupan en ocho
escalas, las de ira, ansiedad, tristeza, concentración, hambre, síntomas
somáticos, sueño y Craving. El análisis de la misma llevó a eliminar la escala
de síntomas somáticos, quedando constituida la misma por siete escalas, con 28
ítems en total. Estas siete escalas se relacionan directamente con seis de los
ocho síntomas de abstinencia del DSM-IV. (Becoña, E.; Lorenzo, Mª C. 2004).
Medidas Fisiológicas
Las medidas
fisiológicas para evaluar distintos compuestos del humo del tabaco han cobrado
un gran auge en las últimas décadas. Las medidas que más se utilizan son el
monóxido de carbono en el aire espirado, el tiocianato y la cotinina en saliva
u orina y, en menor grado, la carboxihemoglobina y la nicotina. (Becoña, E.;
Lorenzo, Mª C. 2004).
Se utiliza un medidor
o cooximetro de precisión que mide las concentraciones de CO , nos da
mediciones en partes por millón o ppm, se le indica al paciente que respire en
hondo y mantenga 10 segundos la respiración para luego soplar de forma lenta y progresiva tratando de vaciar por completo los pulmones .Las
cifras de CO se correlacionan con el número
de cigarrillos por día y en la
forma de fumar .
Es claro que la
evaluación es un elemento fundamental para conocer el problema por el que la
persona acude a tratamiento y, con dicho conocimiento, poder llegar a un
diagnóstico, a una adecuada formulación del caso y, con todo ello, poder
diseñar el tratamiento que le vamos a aplicar para ayudarle a solucionar su
problema.
Según la OMS (2006)
el tipo de consumo está asociado con el número
de cigarrillos consumidos al día, se ha desarrollado como estrategia para evaluar el nivel de consumo
asumiendo como factor principal la
frecuencia diaria de consumo, sin tomar en cuenta otros aspectos clave como la
intensidad de la ingesta y los problemas asociados al consumo.
Así de acuerdo a la OMS los fumadores se clasifican en leves
moderados y severos en la siguiente escala:
Ø Fumador leve: consume
menos de 5 cigarrillos diarios
Ø Fumador moderado:
fuma en promedio de 6 a 15 cigarrillos diarios
Ø Fumador severo: fuma más
de 16 cigarrillos al día en promedio.
Patrón del fumador
1.
Psicosocial: predominan factores
psicológicos y sociales, búsqueda de
aceptación, necesidad de crear imagen de personalidad como individuo
interesante.
2.
Sensorio
motor: predominan rituales asociados al fumar, tales como manipulación al encenderlo, darle golpes.
3.
Indulgente:
asociado con momentos agradables como
tomar café, comer, ingesta de bebidas alcohólicas.
4.
Estimulante:
al fumar damas energía, lo concentra
más.
5.
Sedante:
para reducir la tensión.
6.
Adictivo:
fumadores moderados y grandes fumadores, dependientes de la nicotina.
7.
Automático:
fumar por imitación de manera automática.







No hay comentarios:
Publicar un comentario