lunes, 16 de noviembre de 2015

Tipos de Evaluación y Clasificación


Tipos de Evaluación

Para poder dar un tratamiento  adecuado es  necesario conocer algunos aspectos relacionados con la conducta del fumador, para esto  existen diversas entrevistas estructuradas y semiestructuradas para evaluar al fumador:

Entrevista conductual

Sirve para conocer los antecedentes, variables de la  conducta del fumador en relación con el abuso o dependencia del tabaco, uno  de los objetivos principales es saber  hasta qué punto está dispuesto a dejar  de fumar.  (Becoña, E.; Lorenzo, Mª C.  2004)

 Es necesario  obtener información sobre aspectos esenciales del trastorno, como son:
·         Abuso o dependencia (nivel de gravedad)
·         Intoxicación
·         Síndrome de abstinencia
·         Trastornos psicopatológicos asociados 
·         Estado psicológico y curso del trastorno
·         Estado  físico y medico
·         Estado social (económico , laboral, pareja)
·         Red de apoyo social
·         Valoración global del individuo
·         Pronostico




Entrevista motivacional

Para poder generar un cambio en la conducta, la motivación juega un papel fundamental, en los últimos años se ha practicado con mayor frecuencia este tipo de entrevistas, en las cuales se utilizan varias estrategias motivacionales con el fin de lograr un cambio significativo  en la conducta del fumador, la finalidad de esta entrevista  tiene el siguiente fin:

1.    Dar información y aconsejar. Identificar su problema y los riesgos que tiene, explicarle el porqué de la necesidad del cambio y facilitarle la opción para hacer el cambio terapéutico.
2.    Quitar obstáculos. Hay que facilitarle que pueda acudir al tratamiento, que no pueda poner excusas para no hacerlo. Conseguir una intervención breve y en un periodo de tiempo corto.
3.    Dar diversas opciones al paciente  para que pueda elegir. La sensación de que ha elegido por él mismo, sin coacciones y sin influencias externas, aumentan su motivación personal
4.    Disminuir los factores que hacen que la conducta de fumar sea deseable. La conducta de fumar se mantiene por consecuencias positivas. Hay que identificar estas consecuencias para eliminarlas o disminuirlas, toma de conciencia de sus consecuencias,  analizar los pros y contras, costos y beneficios, etc.
5.    Promover la empatía. La empatía, la escucha reflexiva, la capacidad de comprenderlo, favorece que el cliente presente menores niveles de “resistencia” al cambio.
6.    Dar feedback. Es muy importante que el terapeuta de feebback continuo al paciente, que devuelva la información que recoge, sobre cómo lo ve, su situación actual, sus riesgos y sus posibles consecuencias.
7.    Clarificar objetivos. Los objetivos que se le planteen tienen que ser realistas, alcanzables y aceptados por el cliente. En caso contrario no los verá viables, los rechazará directamente o no los cumplirá, con lo que no pondrá ningún aspecto motivacional de su parte para intentar conseguirlos
8.    Ayuda activa. A pesar de que siempre es el cliente quien decide o no cambiar, llevar o no a cabo un tratamiento, es importante el papel del terapeuta. Cuando el cliente no acude a tratamiento, hacerle una llamada telefónica directamente o que otra persona del servicio o unidad se interese porque no ha acudido a la sesión concertada, mandarle una carta, etc., incrementan las probabilidades de que acuda a tratamiento o vuelva de nuevo al mismo. (Becoña, E.; Lorenzo, Mª C.  2004).



Evaluaciones de la Dependencia de la  Nicotina


Cuantificar el grado de dependencia de la nicotina de un fumador es importante porque aquellos que tienen una dependencia elevada es más probable que necesiten una terapia más intensiva. Hay una serie de medidas que se utilizan para valorar el grado de dependencia. Las que han demostrado tener más utilidad para el tratamiento son los criterios diagnósticos del DSM-IV-TR y las escalas de Fagerström. ( Becoña, E.; Lorenzo, Mª C. 2004).





Test  de  Fagerström

Fagerström parte de la premisa de que la nicotina es el reforzador primario de la conducta  del  fumador es decir que el papel de la nicotina en la dependencia del individuo puede ser el factor clave en el uso  compulsivo del tabaco (Fagerström 1978), entonces los componentes  conductuales y sensoriales serían  considerados reforzadores secundarios.

Este planteamiento dio origen a la construcción al cuestionario de tolerancia de  Fagerström, la  OMS reconoce este test como  el principal indicador del nivel de adicción a la nicotina.

Este test consta de 8 items de administración sencilla, la puntuación obtenida oscila entre 0  y 11, un valor igual o  mayor a 7 indica un nivel elevado de dependencia, si e resultado  es menor de tres, la dependencia es ligera.

Fagerström, considero los siguientes aspectos para la construcción de su  cuestionario:

ü  La frecuencia (el   número  de cigarrillos consumidos  por día )
ü  El poder de la dosis (total de nicótica contenida en el  cigarro)
ü  La utilización efectiva de la droga (si hay inhalación de humo)
ü  La tasa y el tiempo en que tarda en fumar con posterioridad al despertarse por la mañana.
ü  La importancia del primer cigarrillo que fuma por la mañana para aliviar el síndrome de abstinencia.
ü  El mayor control de estímulos internos relativos al  control externo.



Adicionalmente, existen dos sistemas internacionales de clasificación de la dependencia a la nicotina , el CIE – 10 y el DSM IV  en los que se define que para ser considerada dependiente una persona debe cumplir al menos cuatro de los síntomas definidos; sin que se planteen indicadores para la clasificación de fumadores no dependientes.






 Otros tipos de Evaluación

Evaluación de Craving , se está convirtiendo  en un concepto  central para explicar cualquier adicción , como la adicción a la nicotina , especialmente como un concepto  íntimamente unido al síndrome de abstinencia a la nicotina , se evalúa como “deseo a consumir “urgencia o gran urgencia , ganas de fumar , existen distintas escalas para evaluar el  Craving respecto al tabaco , varias tienen solo un ítem y pocas no  más de cinco ítems.


Otro método de evaluación es la Escala del Síndrome de Dependencia de la Nicotina (NDSS) la cual se utiliza para identificar dependencia a la sustancia en personas que buscan ayuda para dejar de fumar clasificando  en dos tipos de fumadores, los dependientes y los blandos. La evaluación del síndrome de abstinencia de la nicotina se hace a través de auto informes en los que el fumador indica cómo se siente una vez que ha dejado de fumar. Suele incluir síntomas fisiológicos, conductuales y cognitivos.

 La escala que más se utiliza es la Minnesota Smoking Withdrawal Scale (MNWS) de Hughes y Hatsukami (1986), que consta de 9 síntomas característicos del síndrome de abstinencia (irritabilidad, frustración o ira; incremento del apetito; humor depresivo). Su facilidad de uso la ha hecho muy popular, aunque para hacer un diagnóstico de síndrome de abstinencia de la nicotina, es necesario utilizar los criterios diagnósticos del DSM-IV-TR. (Becoña, E.; Lorenzo, Mª C. 2004).


La escala más reciente para evaluar el síndrome de abstinencia, es la Wisconsin Smoking Withdrawal Scale, esta escala consta de 37 ítems, estos ítems se agrupan en ocho escalas, las de ira, ansiedad, tristeza, concentración, hambre, síntomas somáticos, sueño y Craving. El análisis de la misma llevó a eliminar la escala de síntomas somáticos, quedando constituida la misma por siete escalas, con 28 ítems en total. Estas siete escalas se relacionan directamente con seis de los ocho síntomas de abstinencia del DSM-IV. (Becoña, E.; Lorenzo, Mª C. 2004).


Medidas Fisiológicas

Las medidas fisiológicas para evaluar distintos compuestos del humo del tabaco han cobrado un gran auge en las últimas décadas. Las medidas que más se utilizan son el monóxido de carbono en el aire espirado, el tiocianato y la cotinina en saliva u orina y, en menor grado, la carboxihemoglobina y la nicotina. (Becoña, E.; Lorenzo, Mª C. 2004).

Se utiliza un medidor o cooximetro de precisión que mide las concentraciones de CO , nos da mediciones en partes por millón o ppm, se le indica al paciente que respire en hondo y mantenga 10 segundos la respiración para luego  soplar de forma lenta y progresiva tratando  de vaciar por completo los pulmones .Las cifras de CO se correlacionan con el número  de cigarrillos por día y  en la forma de fumar .




Es claro que la evaluación es un elemento fundamental para conocer el problema por el que la persona acude a tratamiento y, con dicho conocimiento, poder llegar a un diagnóstico, a una adecuada formulación del caso y, con todo ello, poder diseñar el tratamiento que le vamos a aplicar para ayudarle a solucionar su problema.







 Clasificación


Según la OMS (2006) el tipo de consumo está asociado con el número  de cigarrillos consumidos al día, se ha desarrollado como  estrategia para evaluar el nivel de consumo asumiendo como  factor principal la frecuencia diaria de consumo, sin tomar en cuenta otros aspectos clave como la intensidad de  la ingesta  y los problemas asociados al consumo. 

Así de acuerdo  a la OMS los fumadores se clasifican en leves moderados y severos en la siguiente escala:

Ø  Fumador leve: consume menos de 5 cigarrillos diarios
Ø  Fumador moderado: fuma en promedio de 6 a 15 cigarrillos diarios
Ø  Fumador severo: fuma más de 16 cigarrillos al día en promedio.

Patrón del fumador

1.    Psicosocial: predominan factores psicológicos y  sociales, búsqueda de aceptación, necesidad de crear imagen de personalidad como individuo interesante.
2.    Sensorio motor: predominan rituales asociados al fumar, tales como  manipulación al encenderlo, darle golpes.
3.    Indulgente: asociado con momentos agradables como  tomar café, comer, ingesta de bebidas alcohólicas.
4.    Estimulante: al fumar damas energía, lo  concentra más.
5.    Sedante: para reducir la tensión.
6.    Adictivo: fumadores moderados y grandes fumadores, dependientes de la nicotina.
7.    Automático: fumar por imitación de manera automática. 


























Estrategias y programas de prevención del Tabaquismo en México

 

Prevención en el ámbito educativo

La Secretaría de Educación cuenta con un amplio programa de salud del escolar, para el nivel de educación básica, en el cual se incluyen contenidos y actividades específicas referentes a la prevención de las adicciones, donde se encuentra un espacio destinado a la prevención del tabaquismo que tiene importancia especial por la edad de la población a la que está dirigido, que precisamente coincide con la edad promedio de inicio.

Desde 1994 se incluyeron contenidos en los libros de texto gratuito de 4°, 5° y 6° de primaria. A partir de 1998 se incorporó la asignatura de orientación educativa en la currícula de educación secundaria, destinándole determinado número de horas clase, al tema de las adicciones.

Otra de las acciones que se ha incorporado en los últimos años es la que pretende que las escuelas sean ambientes libres de humo de tabaco.

Por otra parte, desde 1994, la Subsecretaría de Educación Básica para el Distrito Federal ha implantado, en la mayoría de las delegaciones políticas del Distrito Federal, el Programa de Educación Preventiva contra las Adicciones, PEPCA/SEP, que tiene siete proyectos para ser trabajados de manera extracurricular, uno de ellos es el de Prevención del consumo de tabaco, mismo que ha sido el más solicitado desde su puesta en marcha.

Es importante mencionar que uno de los esfuerzos más significativos de la difusión del modelo preventivo Construye tu vida sin adicciones hacia la comunidad escolar, se dió por la coordinación ¿establecida entre el CONADIC y la Dirección General de Materiales y Métodos Educativos de la SEP. El trabajo conjunto permitió realizar una experiencia piloto en tres ciudades de la República, Pachuca, Hermosillo y Querétaro, dando como resultado que el modelo fuera adoptado por la SEP, para lo cual se reprodujo el Manual para población preadolescente y adolescente temprana, a fin de usarlo en escuelas primarias y secundarias del país.

Programa de acción: Adicciones

Estrategias

 

·         El Instituto Mexicano de la Juventud (PREVEA), de difusión nacional a través de los Institutos Estatales del Deporte y la Juventud, promueve la realización de actividades preventivas del tabaquismo.

·         En el nivel de educación superior existen diversas iniciativas, baste señalar algunas de ellas para hacer hincapié en el interés que existe por prevenir el tabaquismo.

·         Por su parte, la UNAM ha implantado el programa Habilidades para Vivir, con contenidos preventivos y ha establecido una clínica para el abandono del tabaquismo en la Facultad de Medicina, además promueve espacios libres de humo de tabaco. Dicha Facultad se constituye como establecimiento libre de humo de tabaco en congruencia con los principios de la salud pública y los objetivos de la Universidad.

·         Una iniciativa más de prevención de adicciones en el nivel de educación superior se inició en el año 2000 cuando CONADIC convocó a los representantes del área de la salud de las universidades del país, con el propósito de intercambiar experiencias y establecer una red de trabajo preventivo, este proyecto se conoce por sus siglas como REUNA.

 

Coordinación con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes

Este sector ha establecido medidas de control del tabaquismo en los espacios que le corresponden, desde autobuses foráneos, hasta el transporte aéreo. Por ejemplo, con todas las líneas aéreas se firmó un convenio para reglamentar la prohibición de fumar en vuelos de corta duración (menos de 90 minutos). Por su parte Mexicana de Aviación y Aeroméxico en un esfuerzo por proteger la salud de sus pasajeros y tripulación, han hecho de todos los vuelos nacionales y muchos internacionales vuelos libres de humo de tabaco.

 

Iniciativas en organismos no gubernamentales

La Asociación de Mujeres de América Latina en contra del Tabaquismo AMALTA, con representación en nuestro país, es una organización donde las mujeres actúan como agentes educativos y de cambio social trabajando por disociar el consumo de tabaco de los valores positivos que le han sido atribuidos.

 

La SCyT, ha establecido medidas de control de tabaquismo en los espacios que le corresponden.

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El Comité Latinoamericano Coordinador del Control del Tabaquismo CLACCTA, con representación en México, es una asociación reconocida por la Organización Mundial de la Salud y por la Organización Panamericana de la Salud, que trabaja en la prevención y control del tabaquismo.

 

Clínicas de tabaquismo

Las clínicas de tabaquismo que funcionan en el país, se pueden incluir en la clasificación de las terapias de soporte asociada a procedimientos farmacológicos. En estas el paciente recibe una atención integral por el equipo de trabajo, el cual está integrado por un médico, un psicólogo y una trabajadora social.

En estas unidades inicialmente se evalúa el estado general de salud del paciente y se incorpora a sesiones grupales en donde se aplican técnicas cognitivo-conductuales.

El impulso dado desde el sector oficial para ofrecer servicios de tratamiento y de rehabilitación a los fumadores que quieren dejar de fumar, ha permitido un constante incremento de clínicas de tabaquismo en el país. Los Servicios Estatales de Salud cuentan actualmente con 32 clínicas contra el tabaquismo y CONADIC sigue promoviendo la capacitación que otorga el Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, INER, al personal médico de los servicios de salud estatales.

 

¿Cómo incorporar el control del tabaco en la agenda de desarrollo de México?

México requiere considerar y posicionar los objetivos de salud como una prioridad en todas las políticas y niveles de gobierno (federal, estatal y local), con enfoques rectores multisectoriales que involucren, según proceda, a las secretarías de educación, energía, agricultura, deportes, transporte, comunicaciones, urbanismo, medio ambiente, trabajo, industria y comercio, finanzas, y desarrollo social y económico a fin de responder a los factores de riesgo de las ECNT y los factores determinantes básicos de la salud de forma integral y decisiva.

Implementar con decisión, de manera integral, sinérgica y sostenida todas las estrategias MPOWER, como una medida inicial para la ejecución completa del CMCT-OMS. A ocho años de su ratificación, México tiene compromisos pendientes y debe a muy corto plazo:

1. Consolidarse como un país 100% libre de humo de tabaco, de acuerdo con el artículo 8 del CMCT-OMS y sus directrices.

2. Prohibir totalmente la publicidad, promoción y patrocinio de los productos de tabaco, de acuerdo con el artículo 13 del CMCT-OMS y sus directrices.

3. Incrementar el precio final de los productos de tabaco vía impuestos de acuerdo con lo establecido en el artículo 6 del CMCT-OMS y sus directrices.

4. Asegurar la sanción efectiva de aquellos que comercian de manera ilícita los productos de tabaco y los venden a los menores de edad y al menudeo (artículos 15 y 16 del CMCT-OMS y sus directrices, respectivamente).

5. Implementar todas las directrices del artículo 11 del CMCT-OMS en torno al empaquetado y etiquetado de productos de tabaco.

Vincular el sector gubernamental con un grupo de trabajo intersectorial de nivel técnico, académico y de investigación que:

1. En primer lugar fortalezcan los sistemas de información, monitoreo y vigilancia de la epidemia de ECNT y sus factores de riesgo, creando un Observatorio Mexicano que integre tanto factores de riesgo como enfermedades.

2. Evalúen el impacto de las estrategias globales y locales implementadas desde una perspectiva ampliada (epidemiológica, económica, ambiental y social entre otras).

3. Impulsen programas académicos para la formación y capacitación de recursos humanos de tipo multidisciplinario con posibilidad de incorporarse en los programas preventivos y de atención médica a nivel local, nacional o regional; y

4. Fomenten grupos de investigación interinstitucional con capacidad de vinculación e intercambio a nivel nacional e internacional.

Gestionar nuevas fuentes de financiamiento, recursos económicos e infraestructura a través de cooperaciones internacionales o nacionales que permitan operar los programas preventivos y las estrategias de acción sin apartarse de los parámetros de ética, transparencia y rendición de cuentas. Abogar por el etiquetado de los recursos económicos procedentes de la recaudación de impuestos para el tratamiento de la adicción y las enfermedades atribuibles al tabaco que en la actualidad no están cubiertos por la seguridad social ni el Sistema de Protección Social en Salud (SPSS). Lograr una mejor negociación en la asignación de recursos económicos para todos los sectores involucrados en alcanzar los objetivos de salud.

Asegurar el acceso a los servicios de salud y la cobertura universal de los pacientes con adicción al tabaco o con padecimientos relacionados con el consumo o exposición a su humo, buscando la incorporación del tratamiento farmacológico de la adicción al cuadro básico de medicamentos y la implementación de estrategias de diagnóstico temprano y tamizaje de las enfermedades, específicamente para el cáncer.

Incorporar las bases y conceptos de la mercadotecnia social en los proyectos del sector salud que generen un verdadero cambio de comportamiento de la sociedad mexicana, especialmente en los grupos vulnerables ya identificados, creando un colectivo de salud y bienestar.

Estas estrategias deben ir más allá de una campaña asilada en los medios masivos de comunicación, deben ser innovadoras y progresistas de acuerdo con el desarrollo tecnológico e incluir estrategias de investigación de mercados, monitoreo y evaluación.

Todo este esfuerzo no será posible si no se es equitativo e incluyente y se incorpora a la sociedad mexicana en su conjunto. Vincular y trabajar de manera armónica con la sociedad civil organizada en la búsqueda de proyectos e iniciativas para la resolución de necesidades sentidas a corto plazo e incorporar acciones dirigidas a grupos vulnerables con participación activa de las comunidades tanto en la ejecución como en la evaluación de programas.

Involucrar de manera activa a la población civil en la denuncia de violaciones a la legislación y normatividad. Una respuesta oportuna y efectiva de las instituciones a la denuncia ciudadana confidencial y anónima es fundamental para incentivar la utilización de las líneas existentes y garantizar la correcta aplicación de la normatividad federal y local.

Estas son sólo algunas de las estrategias orientadas a fortalecer la capacidad de la sociedad mexicana para decidir por alternativas más sanas y adoptar modos de vida que propicien bienestar y buen estado de salud.

Un poco más de una década nos separa del inicio del siglo XXI. La historia nos demuestra que las epidemias son cambiantes en todas sus dimensiones, por lo tanto, el quehacer de la salud pública, nuestro quehacer diario, no puede detenerse en el tiempo, romper viejos paradigmas y conceptualizar los problemas de salud. Al considerar la presencia simultánea de factores y circunstancias de orden global como las crisis económicas, los desastres naturales generados por el cambio climático, los nuevos sistemas de gobierno, la escasez de recursos económicos, el desempleo, la discriminación, así como los factores locales que afectan de manera particular a nuestros países serán los retos que debemos superar para disminuir la prevalencia global de consumo de tabaco al 5% y alcanzar la meta propuesta para el 2040, un mundo esencialmente libre de tabaco.

Consumo y exposición a humo de tabaco, factor de riesgo causal de las enfermedades crónicas no transmisibles

En 2008, cerca de dos terceras partes del total de muertes en el ámbito global, 36 millones, fueron causadas por las enfermedades crónicas no transmisibles (ECNT), principalmente enfermedades cardiovasculares (48%), cáncer (21%), enfermedades respiratorias crónicas (12%) y diabetes (3%). El 25% de las muertes ocurrieron en personas menores de 60 años, reduciendo significativamente la productividad laboral.1 Proyecciones realizadas para el 2020 estiman que las ECNT causarán 44 millones de muertes al año; en los siguientes 20 años, las ECNT costarán más de 30 trillones de dólares, 48% del producto interno bruto (PIB) global en 2010, lo que trae como consecuencia millones de personas por debajo de la línea de pobreza.2

Los principales factores de riesgo comunes que causan las ECNT son el consumo de tabaco, una dieta malsana, inactividad física y el abuso del alcohol. Un poco más de 1 000 millones de personas fuman tabaco en todo el mundo; su consumo causa 1 de cada 6 muertes por ECNT y es factor de riesgo de seis de las ocho principales causas de mortalidad en el mundo,3 lo que ocasiona de manera prematura cerca de 6 millones de muertes anuales.4 El consumo de tabaco se mantiene hoy día como la principal causa de muerte prevenible a nivel mundial.

Adicionalmente, la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que alrededor de 700 millones de niños, casi la mitad de la población infantil mundial, respiran aire contaminado por humo de tabaco, y es la exposición en el hogar la de mayor importancia.5 La exposición al humo del tabaco contribuye en gran medida a la carga mundial de la enfermedad atribuible al tabaquismo.6

De continuar el patrón de consumo actual, el número de muertes anuales atribuibles al tabaquismo aumentará a 10 millones anuales en 2030; se estima que el tabaco podría matar a cerca de 1 000 millones de fumadores durante el siglo XXI y el 80% de estas muertes prematuras ocurrirán en los países de ingresos bajos y medios.4,7-9 Cerca de la mitad de los fumadores morirá entre los 30 y 69 años de edad y perderán por lo menos una década de vida productiva.8

El CMCT-OMS demuestra que hay voluntad política mundial para reforzar el control del tabaco y salvar vidas humanas. Este tratado mundial, jurídicamente vinculante, sienta las bases para que los países apliquen y gestionen programas de control para hacer frente a la epidemia creciente de consumo de tabaco. En septiembre de 2011, el CMCT reunía 174 Partes, 87% de la población mundial, lo cual hace de él uno de los tratados que más rápidamente ha suscitado adhesiones en la historia de las Naciones Unidas.37 Para ayudar a los países al cumplimiento de las obligaciones establecidas en el CMCT, la OMS estableció en 2008 el plan de medidas MPOWER,3 el cual es parte integral del Plan de Acción de la OMS para la Prevención y el Control del Tabaco, e incluye las seis estrategias más costo efectivas que deben implementar los países miembros para abatir la epidemia del tabaquismo a nivel global:

Monitor: Monitorear el consumo de tabaco y las políticas de prevención

Protect: Proteger a las personas de la exposición al humo de tabaco ajeno

Offer: Ofrecer ayuda para dejar el consumo de tabaco

Warn: Advertir sobre los peligros del tabaco

Enforce: Hacer cumplir las prohibiciones sobre publicidad, promoción y patrocinio

Raise: Aumentar los impuestos sobre el tabaco

Las estrategias para el control del tabaco previamente descritas, sin lugar a dudas, son parte de las intervenciones que han demostrado ser costoefectivas y factibles para abatir la epidemia de las ECNT. La completa implementación del CMCT podría evitar cerca de 5.5 millones de muertes en los siguientes 10 años en los países de bajos y medianos ingresos con la mayor carga de la enfermedad por ECNT.38

Reconociendo los retos de la aplicación del CMCT-OMS en la Región de las Américas, la Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha adoptado dos resoluciones: la Resolución CD48.R2 del 30 de septiembre de 200839 y la CD50.R6 del 29 de septiembre de 201040 las cuales, entre otras recomendaciones, instan a los estados miembros a considerar la ratificación e implementación del CMCT-OMS, dando especial atención al artículo 5.3. del CMCT-OMS y sus directrices, que establecen las medidas para limitar la interacción con la IT y garantizar su transparencia, con el fin de evitar que la misma obstaculice el alcance de las metas de salud pública en el control de tabaco.41

La respuesta de México

En la última década, México ha tenido grandes logros en el control del tabaco. El país firmó el CMCT-OMS el 12 de agosto de 2003, fue aprobado por el Senado de la República el 14 de abril de 2004 y ratificado el 28 de mayo del mismo año,37 hechos que llevaron a México a ser el primer país de América en adherirse formalmente a este tratado internacional.

La Secretaría de Salud (SSa), preocupada por el daño en la salud poblacional, los altos costos que el tabaco impone a la sociedad mexicana y como respuesta manifiesta de apoyo al CMCT-OMS, estableció el Plan Nacional de Salud 2007-2012,42 para enfrentar los problemas emergentes mediante la definición explícita de prioridades. Una de ellas es el combate a las adicciones legales e ilegales (tabaco, alcohol y sustancias psicoactivas). El programa de acción específico 2007-2012 sobre prevención y tratamiento de las adicciones en México plantea como objetivo fundamental disminuir el uso, abuso y la dependencia, así como el impacto de las enfermedades y las lesiones que ocasionan en individuos, familias y comunidades, mediante intervenciones de tipo universal, selectivas e indicadas dirigidas a los diversos grupos de población.

En respuesta al Plan de acción de la OMS para la estrategia global para el control de las ECNT 2008-2013, el gobierno federal por acuerdo presidencial crea en 2010, el Consejo Nacional para el Control y Prevención de las ECNT,43 el cual tiene como función principal el diseño, implementación y evaluación de programas orientados a abatir la epidemia de ECNT. En 2011, este Consejo presentó el programa "5 Pasos por tu Salud para Vivir Mejor",** cuyo objetivo es prevenir los factores de riesgo comunes causantes de las enfermedades crónicas para mejorar la calidad de vida de la población. Utiliza un criterio de inclusión voluntaria que apela a la honestidad y a la pasión de las personas y fomenta la responsabilidad personal y familiar. En el paso 4 de este programa, MIDETE, se recomienda acertadamente evitar el consumo de tabaco.44

 

En el plano legislativo se aprobaron e implementaron nuevas leyes federales y locales como la Ley General para el Control del Tabaco (LGCT),45 la Ley de Protección a los No Fumadores del Distrito Federal46 y el Decreto 078 de la Ley de Salud del Estado de Tabasco.47 Se fortalecieron dos áreas rectoras gubernamentales a nivel federal, se creó la Comisión Nacional contra las Adicciones (CONADIC) y se fortaleció el papel del Estado en materia de regulación sanitaria para el control del tabaco a través de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS). Desde el punto de vista de prestación de servicios de salud, se amplió la cobertura a través de una red nacional de clínicas de ayuda para dejar de fumar (Centros Nueva Vida) bajo la coordinación del Centro Nacional para la Prevención y el Control de las Adicciones (CENADIC). De manera estratégica se creó la Oficina Nacional para el Control del Tabaco (ONCT) que asesora a los tomadores de decisiones y vincula el trabajo entre el gobierno, las instituciones y la sociedad civil.48

México tiene hoy día la oportunidad única para desarrollar, implementar y evaluar una política integral de control del tabaco acorde con las provisiones establecidas en el CMCT-OMS, que se articule con el Plan de acción de la OMS para la estrategia global para el control de las ECNT y de esta manera coadyuve al cumplimiento de los ODM.