Estrategias y programas de prevención del Tabaquismo en México
Prevención en el ámbito educativo
La Secretaría de Educación cuenta con un amplio programa de
salud del escolar, para el nivel de educación básica, en el cual se incluyen
contenidos y actividades específicas referentes a la prevención de las
adicciones, donde se encuentra un espacio destinado a la prevención del
tabaquismo que tiene importancia especial por la edad de la población a la que
está dirigido, que precisamente coincide con la edad promedio de inicio.
Desde 1994 se incluyeron contenidos en los libros de texto
gratuito de 4°, 5° y 6° de primaria. A partir de 1998 se incorporó la
asignatura de orientación educativa en la currícula de educación secundaria, destinándole
determinado número de horas clase, al tema de las adicciones.
Otra de las acciones que se ha incorporado en los últimos
años es la que pretende que las escuelas sean ambientes libres de humo de
tabaco.
Por otra parte, desde 1994, la Subsecretaría de Educación
Básica para el Distrito Federal ha implantado, en la mayoría de las
delegaciones políticas del Distrito Federal, el Programa de Educación
Preventiva contra las Adicciones, PEPCA/SEP, que tiene siete proyectos para ser
trabajados de manera extracurricular, uno de ellos es el de Prevención del
consumo de tabaco, mismo que ha sido el más solicitado desde su puesta en
marcha.
Es importante mencionar que uno de los esfuerzos más
significativos de la difusión del modelo preventivo Construye tu vida sin
adicciones hacia la comunidad escolar, se dió por la coordinación ¿establecida
entre el CONADIC y la Dirección General de Materiales y Métodos Educativos de
la SEP. El trabajo conjunto permitió realizar una experiencia piloto en tres
ciudades de la República, Pachuca, Hermosillo y Querétaro, dando como resultado
que el modelo fuera adoptado por la SEP, para lo cual se reprodujo el Manual
para población preadolescente y adolescente temprana, a fin de usarlo en escuelas
primarias y secundarias del país.
Programa de acción: Adicciones
Estrategias
·
El Instituto Mexicano
de la Juventud (PREVEA), de difusión nacional a través de los Institutos
Estatales del Deporte y la Juventud, promueve la realización de actividades
preventivas del tabaquismo.
·
En el nivel de
educación superior existen diversas iniciativas, baste señalar algunas de ellas
para hacer hincapié en el interés que existe por prevenir el tabaquismo.
·
Por su parte, la UNAM
ha implantado el programa Habilidades para Vivir, con contenidos preventivos y
ha establecido una clínica para el abandono del tabaquismo en la Facultad de
Medicina, además promueve espacios libres de humo de tabaco. Dicha Facultad se
constituye como establecimiento libre de humo de tabaco en congruencia con los
principios de la salud pública y los objetivos de la Universidad.
·
Una iniciativa más de
prevención de adicciones en el nivel de educación superior se inició en el año
2000 cuando CONADIC convocó a los representantes del área de la salud de las
universidades del país, con el propósito de intercambiar experiencias y
establecer una red de trabajo preventivo, este proyecto se conoce por sus
siglas como REUNA.
Coordinación con la Secretaría de Comunicaciones y Transportes
Este sector ha establecido medidas de control del
tabaquismo en los espacios que le corresponden, desde autobuses foráneos, hasta
el transporte aéreo. Por ejemplo, con todas las líneas aéreas se firmó un
convenio para reglamentar la prohibición de fumar en vuelos de corta duración
(menos de 90 minutos). Por su parte Mexicana de Aviación y Aeroméxico en un
esfuerzo por proteger la salud de sus pasajeros y tripulación, han hecho de
todos los vuelos nacionales y muchos internacionales vuelos libres de humo de
tabaco.
Iniciativas en
organismos no gubernamentales
La Asociación de Mujeres de América Latina en contra del
Tabaquismo AMALTA, con representación en nuestro país, es una organización
donde las mujeres actúan como agentes educativos y de cambio social trabajando
por disociar el consumo de tabaco de los valores positivos que le han sido
atribuidos.
La SCyT, ha
establecido medidas de control de tabaquismo en los espacios que le
corresponden.
35
El Comité Latinoamericano Coordinador del Control del
Tabaquismo CLACCTA, con representación en México, es una asociación reconocida
por la Organización Mundial de la Salud y por la Organización Panamericana de
la Salud, que trabaja en la prevención y control del tabaquismo.
Clínicas de tabaquismo
Las clínicas de tabaquismo que funcionan en el país, se
pueden incluir en la clasificación de las terapias de soporte asociada a
procedimientos farmacológicos. En estas el paciente recibe una atención
integral por el equipo de trabajo, el cual está integrado por un médico, un
psicólogo y una trabajadora social.
En estas unidades inicialmente se evalúa el estado general
de salud del paciente y se incorpora a sesiones grupales en donde se aplican
técnicas cognitivo-conductuales.
El impulso dado desde el sector oficial para ofrecer
servicios de tratamiento y de rehabilitación a los fumadores que quieren dejar
de fumar, ha permitido un constante incremento de clínicas de tabaquismo en el
país. Los Servicios Estatales de Salud cuentan actualmente con 32 clínicas
contra el tabaquismo y CONADIC sigue promoviendo la capacitación que otorga el
Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, INER, al personal médico de
los servicios de salud estatales.
¿Cómo incorporar el control del tabaco en la agenda de desarrollo de
México?
México requiere considerar y posicionar los objetivos de salud como una prioridad en todas las políticas y niveles de gobierno (federal, estatal y local), con enfoques rectores multisectoriales que involucren, según proceda, a las secretarías de educación, energía, agricultura, deportes, transporte, comunicaciones, urbanismo, medio ambiente, trabajo, industria y comercio, finanzas, y desarrollo social y económico a fin de responder a los factores de riesgo de las ECNT y los factores determinantes básicos de la salud de forma integral y decisiva.
Implementar con decisión, de manera integral, sinérgica y sostenida todas las estrategias MPOWER, como una medida inicial para la ejecución completa del CMCT-OMS. A ocho años de su ratificación, México tiene compromisos pendientes y debe a muy corto plazo:
1. Consolidarse como un país 100% libre de humo de tabaco, de acuerdo con el artículo 8 del CMCT-OMS y sus directrices.
2. Prohibir totalmente la publicidad, promoción y patrocinio de los productos de tabaco, de acuerdo con el artículo 13 del CMCT-OMS y sus directrices.
3. Incrementar el precio final de los productos de tabaco vía impuestos de acuerdo con lo establecido en el artículo 6 del CMCT-OMS y sus directrices.
4. Asegurar la sanción efectiva de aquellos que comercian de manera ilícita los productos de tabaco y los venden a los menores de edad y al menudeo (artículos 15 y 16 del CMCT-OMS y sus directrices, respectivamente).
5. Implementar todas las directrices del artículo 11 del CMCT-OMS en torno al empaquetado y etiquetado de productos de tabaco.
Vincular el sector gubernamental con un grupo de trabajo intersectorial de nivel técnico, académico y de investigación que:
1. En primer lugar fortalezcan los sistemas de información, monitoreo y vigilancia de la epidemia de ECNT y sus factores de riesgo, creando un Observatorio Mexicano que integre tanto factores de riesgo como enfermedades.
2. Evalúen el impacto de las estrategias globales y locales implementadas desde una perspectiva ampliada (epidemiológica, económica, ambiental y social entre otras).
3. Impulsen programas académicos para la formación y capacitación de recursos humanos de tipo multidisciplinario con posibilidad de incorporarse en los programas preventivos y de atención médica a nivel local, nacional o regional; y
4. Fomenten grupos de investigación interinstitucional con capacidad de vinculación e intercambio a nivel nacional e internacional.
Gestionar nuevas fuentes de financiamiento, recursos económicos e infraestructura a través de cooperaciones internacionales o nacionales que permitan operar los programas preventivos y las estrategias de acción sin apartarse de los parámetros de ética, transparencia y rendición de cuentas. Abogar por el etiquetado de los recursos económicos procedentes de la recaudación de impuestos para el tratamiento de la adicción y las enfermedades atribuibles al tabaco que en la actualidad no están cubiertos por la seguridad social ni el Sistema de Protección Social en Salud (SPSS). Lograr una mejor negociación en la asignación de recursos económicos para todos los sectores involucrados en alcanzar los objetivos de salud.
Asegurar el acceso a los servicios de salud y la cobertura universal de los pacientes con adicción al tabaco o con padecimientos relacionados con el consumo o exposición a su humo, buscando la incorporación del tratamiento farmacológico de la adicción al cuadro básico de medicamentos y la implementación de estrategias de diagnóstico temprano y tamizaje de las enfermedades, específicamente para el cáncer.
Incorporar las bases y conceptos de la mercadotecnia social en los proyectos del sector salud que generen un verdadero cambio de comportamiento de la sociedad mexicana, especialmente en los grupos vulnerables ya identificados, creando un colectivo de salud y bienestar.
Estas estrategias deben ir más allá de una campaña asilada en los medios masivos de comunicación, deben ser innovadoras y progresistas de acuerdo con el desarrollo tecnológico e incluir estrategias de investigación de mercados, monitoreo y evaluación.
Todo este esfuerzo no será posible si no se es equitativo e incluyente y se incorpora a la sociedad mexicana en su conjunto. Vincular y trabajar de manera armónica con la sociedad civil organizada en la búsqueda de proyectos e iniciativas para la resolución de necesidades sentidas a corto plazo e incorporar acciones dirigidas a grupos vulnerables con participación activa de las comunidades tanto en la ejecución como en la evaluación de programas.
Involucrar de manera activa a la población civil en la denuncia de violaciones a la legislación y normatividad. Una respuesta oportuna y efectiva de las instituciones a la denuncia ciudadana confidencial y anónima es fundamental para incentivar la utilización de las líneas existentes y garantizar la correcta aplicación de la normatividad federal y local.
Estas son sólo algunas de las estrategias orientadas a fortalecer la capacidad de la sociedad mexicana para decidir por alternativas más sanas y adoptar modos de vida que propicien bienestar y buen estado de salud.
Un poco más de una década nos separa del inicio del siglo XXI. La historia nos demuestra que las epidemias son cambiantes en todas sus dimensiones, por lo tanto, el quehacer de la salud pública, nuestro quehacer diario, no puede detenerse en el tiempo, romper viejos paradigmas y conceptualizar los problemas de salud. Al considerar la presencia simultánea de factores y circunstancias de orden global como las crisis económicas, los desastres naturales generados por el cambio climático, los nuevos sistemas de gobierno, la escasez de recursos económicos, el desempleo, la discriminación, así como los factores locales que afectan de manera particular a nuestros países serán los retos que debemos superar para disminuir la prevalencia global de consumo de tabaco al 5% y alcanzar la meta propuesta para el 2040, un mundo esencialmente libre de tabaco.
México requiere considerar y posicionar los objetivos de salud como una prioridad en todas las políticas y niveles de gobierno (federal, estatal y local), con enfoques rectores multisectoriales que involucren, según proceda, a las secretarías de educación, energía, agricultura, deportes, transporte, comunicaciones, urbanismo, medio ambiente, trabajo, industria y comercio, finanzas, y desarrollo social y económico a fin de responder a los factores de riesgo de las ECNT y los factores determinantes básicos de la salud de forma integral y decisiva.
Implementar con decisión, de manera integral, sinérgica y sostenida todas las estrategias MPOWER, como una medida inicial para la ejecución completa del CMCT-OMS. A ocho años de su ratificación, México tiene compromisos pendientes y debe a muy corto plazo:
1. Consolidarse como un país 100% libre de humo de tabaco, de acuerdo con el artículo 8 del CMCT-OMS y sus directrices.
2. Prohibir totalmente la publicidad, promoción y patrocinio de los productos de tabaco, de acuerdo con el artículo 13 del CMCT-OMS y sus directrices.
3. Incrementar el precio final de los productos de tabaco vía impuestos de acuerdo con lo establecido en el artículo 6 del CMCT-OMS y sus directrices.
4. Asegurar la sanción efectiva de aquellos que comercian de manera ilícita los productos de tabaco y los venden a los menores de edad y al menudeo (artículos 15 y 16 del CMCT-OMS y sus directrices, respectivamente).
5. Implementar todas las directrices del artículo 11 del CMCT-OMS en torno al empaquetado y etiquetado de productos de tabaco.
Vincular el sector gubernamental con un grupo de trabajo intersectorial de nivel técnico, académico y de investigación que:
1. En primer lugar fortalezcan los sistemas de información, monitoreo y vigilancia de la epidemia de ECNT y sus factores de riesgo, creando un Observatorio Mexicano que integre tanto factores de riesgo como enfermedades.
2. Evalúen el impacto de las estrategias globales y locales implementadas desde una perspectiva ampliada (epidemiológica, económica, ambiental y social entre otras).
3. Impulsen programas académicos para la formación y capacitación de recursos humanos de tipo multidisciplinario con posibilidad de incorporarse en los programas preventivos y de atención médica a nivel local, nacional o regional; y
4. Fomenten grupos de investigación interinstitucional con capacidad de vinculación e intercambio a nivel nacional e internacional.
Gestionar nuevas fuentes de financiamiento, recursos económicos e infraestructura a través de cooperaciones internacionales o nacionales que permitan operar los programas preventivos y las estrategias de acción sin apartarse de los parámetros de ética, transparencia y rendición de cuentas. Abogar por el etiquetado de los recursos económicos procedentes de la recaudación de impuestos para el tratamiento de la adicción y las enfermedades atribuibles al tabaco que en la actualidad no están cubiertos por la seguridad social ni el Sistema de Protección Social en Salud (SPSS). Lograr una mejor negociación en la asignación de recursos económicos para todos los sectores involucrados en alcanzar los objetivos de salud.
Asegurar el acceso a los servicios de salud y la cobertura universal de los pacientes con adicción al tabaco o con padecimientos relacionados con el consumo o exposición a su humo, buscando la incorporación del tratamiento farmacológico de la adicción al cuadro básico de medicamentos y la implementación de estrategias de diagnóstico temprano y tamizaje de las enfermedades, específicamente para el cáncer.
Incorporar las bases y conceptos de la mercadotecnia social en los proyectos del sector salud que generen un verdadero cambio de comportamiento de la sociedad mexicana, especialmente en los grupos vulnerables ya identificados, creando un colectivo de salud y bienestar.
Estas estrategias deben ir más allá de una campaña asilada en los medios masivos de comunicación, deben ser innovadoras y progresistas de acuerdo con el desarrollo tecnológico e incluir estrategias de investigación de mercados, monitoreo y evaluación.
Todo este esfuerzo no será posible si no se es equitativo e incluyente y se incorpora a la sociedad mexicana en su conjunto. Vincular y trabajar de manera armónica con la sociedad civil organizada en la búsqueda de proyectos e iniciativas para la resolución de necesidades sentidas a corto plazo e incorporar acciones dirigidas a grupos vulnerables con participación activa de las comunidades tanto en la ejecución como en la evaluación de programas.
Involucrar de manera activa a la población civil en la denuncia de violaciones a la legislación y normatividad. Una respuesta oportuna y efectiva de las instituciones a la denuncia ciudadana confidencial y anónima es fundamental para incentivar la utilización de las líneas existentes y garantizar la correcta aplicación de la normatividad federal y local.
Estas son sólo algunas de las estrategias orientadas a fortalecer la capacidad de la sociedad mexicana para decidir por alternativas más sanas y adoptar modos de vida que propicien bienestar y buen estado de salud.
Un poco más de una década nos separa del inicio del siglo XXI. La historia nos demuestra que las epidemias son cambiantes en todas sus dimensiones, por lo tanto, el quehacer de la salud pública, nuestro quehacer diario, no puede detenerse en el tiempo, romper viejos paradigmas y conceptualizar los problemas de salud. Al considerar la presencia simultánea de factores y circunstancias de orden global como las crisis económicas, los desastres naturales generados por el cambio climático, los nuevos sistemas de gobierno, la escasez de recursos económicos, el desempleo, la discriminación, así como los factores locales que afectan de manera particular a nuestros países serán los retos que debemos superar para disminuir la prevalencia global de consumo de tabaco al 5% y alcanzar la meta propuesta para el 2040, un mundo esencialmente libre de tabaco.
Consumo y exposición
a humo de tabaco, factor de riesgo causal de las enfermedades crónicas no
transmisibles
En
2008, cerca de dos terceras partes del total de muertes en el ámbito global, 36
millones, fueron causadas por las enfermedades crónicas no transmisibles
(ECNT), principalmente enfermedades cardiovasculares (48%), cáncer (21%),
enfermedades respiratorias crónicas (12%) y diabetes (3%). El 25% de las
muertes ocurrieron en personas menores de 60 años, reduciendo significativamente
la productividad laboral.1 Proyecciones realizadas para el 2020
estiman que las ECNT causarán 44 millones de muertes al año; en los siguientes
20 años, las ECNT costarán más de 30 trillones de dólares, 48% del producto
interno bruto (PIB) global en 2010, lo que trae como consecuencia millones de
personas por debajo de la línea de pobreza.2
Los
principales factores de riesgo comunes que causan las ECNT son el consumo de
tabaco, una dieta malsana, inactividad física y el abuso del alcohol. Un poco
más de 1 000 millones de personas fuman tabaco en todo el mundo; su consumo
causa 1 de cada 6 muertes por ECNT y es factor de riesgo de seis de las ocho
principales causas de mortalidad en el mundo,3 lo que ocasiona de
manera prematura cerca de 6 millones de muertes anuales.4 El consumo
de tabaco se mantiene hoy día como la principal causa de muerte prevenible a
nivel mundial.
Adicionalmente,
la Organización Mundial de la Salud (OMS) estima que alrededor de 700 millones
de niños, casi la mitad de la población infantil mundial, respiran aire
contaminado por humo de tabaco, y es la exposición en el hogar la de mayor
importancia.5 La exposición al humo del tabaco contribuye en gran
medida a la carga mundial de la enfermedad atribuible al tabaquismo.6
De
continuar el patrón de consumo actual, el número de muertes anuales atribuibles
al tabaquismo aumentará a 10 millones anuales en 2030; se estima que el tabaco
podría matar a cerca de 1 000 millones de fumadores durante el siglo XXI y el
80% de estas muertes prematuras ocurrirán en los países de ingresos bajos y
medios.4,7-9 Cerca de la mitad de los fumadores morirá entre los 30
y 69 años de edad y perderán por lo menos una década de vida productiva.8
El
CMCT-OMS demuestra que hay voluntad política mundial para reforzar el control
del tabaco y salvar vidas humanas. Este tratado mundial, jurídicamente
vinculante, sienta las bases para que los países apliquen y gestionen programas
de control para hacer frente a la epidemia creciente de consumo de tabaco. En septiembre
de 2011, el CMCT reunía 174 Partes, 87% de la población mundial, lo cual hace
de él uno de los tratados que más rápidamente ha suscitado adhesiones en la
historia de las Naciones Unidas.37 Para ayudar a los países al
cumplimiento de las obligaciones establecidas en el CMCT, la OMS estableció en
2008 el plan de medidas MPOWER,3 el cual es parte integral del Plan
de Acción de la OMS para la Prevención y el Control del Tabaco, e incluye las
seis estrategias más costo efectivas que deben implementar los países miembros
para abatir la epidemia del tabaquismo a nivel global:
Monitor: Monitorear el consumo de tabaco y las
políticas de prevención
Protect: Proteger a las personas de la exposición al
humo de tabaco ajeno
Offer: Ofrecer ayuda para dejar el consumo de
tabaco
Warn: Advertir sobre los peligros del tabaco
Enforce: Hacer cumplir las prohibiciones sobre
publicidad, promoción y patrocinio
Raise: Aumentar los impuestos sobre el tabaco
Las
estrategias para el control del tabaco previamente descritas, sin lugar a
dudas, son parte de las intervenciones que han demostrado ser costoefectivas y
factibles para abatir la epidemia de las ECNT. La completa implementación del
CMCT podría evitar cerca de 5.5 millones de muertes en los siguientes 10 años
en los países de bajos y medianos ingresos con la mayor carga de la enfermedad
por ECNT.38
Reconociendo
los retos de la aplicación del CMCT-OMS en la Región de las Américas, la
Organización Panamericana de la Salud (OPS) ha adoptado dos resoluciones: la
Resolución CD48.R2 del 30 de septiembre de 200839 y la CD50.R6 del
29 de septiembre de 201040 las cuales, entre otras recomendaciones,
instan a los estados miembros a considerar la ratificación e implementación del
CMCT-OMS, dando especial atención al artículo 5.3. del CMCT-OMS y sus
directrices, que establecen las medidas para limitar la interacción con la IT y
garantizar su transparencia, con el fin de evitar que la misma obstaculice el
alcance de las metas de salud pública en el control de tabaco.41
La respuesta de
México
En
la última década, México ha tenido grandes logros en el control del tabaco. El
país firmó el CMCT-OMS el 12 de agosto de 2003, fue aprobado por el Senado de
la República el 14 de abril de 2004 y ratificado el 28 de mayo del mismo año,37
hechos que llevaron a México a ser el primer país de América en adherirse
formalmente a este tratado internacional.
La
Secretaría de Salud (SSa), preocupada por el daño en la salud poblacional, los
altos costos que el tabaco impone a la sociedad mexicana y como respuesta
manifiesta de apoyo al CMCT-OMS, estableció el Plan Nacional de Salud
2007-2012,42 para enfrentar los problemas emergentes mediante la
definición explícita de prioridades. Una de ellas es el combate a las
adicciones legales e ilegales (tabaco, alcohol y sustancias psicoactivas). El
programa de acción específico 2007-2012 sobre prevención y tratamiento de las
adicciones en México plantea como objetivo fundamental disminuir el uso, abuso
y la dependencia, así como el impacto de las enfermedades y las lesiones que
ocasionan en individuos, familias y comunidades, mediante intervenciones de
tipo universal, selectivas e indicadas dirigidas a los diversos grupos de
población.
En
respuesta al Plan de acción de la OMS para la estrategia global para el control
de las ECNT 2008-2013, el gobierno federal por acuerdo presidencial crea en
2010, el Consejo Nacional para el Control y Prevención de las ECNT,43
el cual tiene como función principal el diseño, implementación y evaluación de
programas orientados a abatir la epidemia de ECNT. En 2011, este Consejo
presentó el programa "5 Pasos por tu Salud para Vivir Mejor",**
cuyo objetivo es prevenir los factores de riesgo comunes causantes de las
enfermedades crónicas para mejorar la calidad de vida de la población. Utiliza
un criterio de inclusión voluntaria que apela a la honestidad y a la pasión de
las personas y fomenta la responsabilidad personal y familiar. En el paso 4 de
este programa, MIDETE, se recomienda acertadamente evitar el consumo de tabaco.44
En
el plano legislativo se aprobaron e implementaron nuevas leyes federales y
locales como la Ley General para el Control del Tabaco (LGCT),45 la
Ley de Protección a los No Fumadores del Distrito Federal46 y el
Decreto 078 de la Ley de Salud del Estado de Tabasco.47 Se
fortalecieron dos áreas rectoras gubernamentales a nivel federal, se creó la
Comisión Nacional contra las Adicciones (CONADIC) y se fortaleció el papel del
Estado en materia de regulación sanitaria para el control del tabaco a través
de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (COFEPRIS).
Desde el punto de vista de prestación de servicios de salud, se amplió la
cobertura a través de una red nacional de clínicas de ayuda para dejar de fumar
(Centros Nueva Vida) bajo la coordinación del Centro Nacional para la
Prevención y el Control de las Adicciones (CENADIC). De manera estratégica se
creó la Oficina Nacional para el Control del Tabaco (ONCT) que asesora a los
tomadores de decisiones y vincula el trabajo entre el gobierno, las
instituciones y la sociedad civil.48
México
tiene hoy día la oportunidad única para desarrollar, implementar y evaluar una
política integral de control del tabaco acorde con las provisiones establecidas
en el CMCT-OMS, que se articule con el Plan de acción de la OMS para la
estrategia global para el control de las ECNT y de esta manera coadyuve al
cumplimiento de los ODM.



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